La realidad está más allá de Maya, más allá de cualquier apariencia de dualidad o multiplicidad. Lo que el conocimiento convencional suele considerar como real- incluyendo tanto al complejo mundo social como al mundo religioso de los credos y las experiencias visionarias- no es más que el juego superficial del conocimiento y la ignorancia.
miércoles, 30 de julio de 2008
Maya.
La realidad está más allá de Maya, más allá de cualquier apariencia de dualidad o multiplicidad. Lo que el conocimiento convencional suele considerar como real- incluyendo tanto al complejo mundo social como al mundo religioso de los credos y las experiencias visionarias- no es más que el juego superficial del conocimiento y la ignorancia.
El Yo.
La Luz
Unidad Con El Universo.
Una tarde de agosto regresaba caminando a casa después de una tormenta. Todo era vaporoso y húmedo. Estaba en la orilla del parque cuando el sol salió de golpe y tapizó el verde de un resplandor dorado. La luz se filtraba a través de las hojas transfiguraba todo aquello que tocaba. Cuando llegué a un estanque dorado devine uno con la luz. Todo mi interior se serenó entonces y me detuve, transportado. Los pensamientos obsesivos que habitualmente ocupan mi mente se desvanecieron en la nada.
En ese mismo instante tuve la certeza de saber, me sentí uno con la sabiduría de todos los tiempos y todo miedo desapareció. Cuando dejé el circulo de luz que me unificó con el Universo sentí que había alcanzado la perfección simple y estaba segura de que mi vida había cambiado de manera irreversible. Con el paso del tiempo, la paz se fue disolviendo gradualmente, pero su recuerdo no me ha abandonado jamás.
Ver.
La sabiduría es inseparable de la visión; todo conocimiento tiene su origen en la visión. Es por ello que, en la enseñanza de Buda, la sabiduría y la visión se encuentran unidas. La filosofía budista, por tanto, apunta, en última instancia, a ver la realidad tal y como es. Ver es experimentar la iluminación.
...ver no es sólo la visión ordinaria que nos proporciona el conocimiento relativo, sino ver a través del ojo de prajna, un tipo especial de intuición que nos permite penetrar directamente en el fundamento mismo de la realidad.
La Sabiduría.
Hay dos poderes aliados en el hombre: el conocimiento y la Sabiduría. El conocimiento tiene mucho d la verdad, vista en un medio deformado, a la que la mente llega a tientas; La Sabiduría, en cambio, es aquello que el hojo de la visión divina ve en el espíritu... La Sabiduría mira más allá de los velos y ve. La razón divide, fija detalles y los compara; La Sabiduría agrupa y unifica los contrastes en una misma armonía.
martes, 29 de julio de 2008
El Textamento Maya
Hay más de trece mil líneas que cruzan el desierto de Nazca. Unas pocas de ellas se prolongan hasta una distancia de más de ocho kilómetros a través de un terreno áspero, y sin embargo, milagrosamente, siguen siendo totalmente rectas. Aunque a algunos les gustaría creer que dichas líneas representan pistas prehistóricas para antiguas astronaves, ahora sabemos que están alineadas astronómicamente y que marcan las posiciones del solsticio de invierno, el equinocio, la constelación de Orión y tal vez otros cuerpos celestes aún desconocidos para nosotros.
Equilibrio Mental.
Porque hay sufrimiento hay placer y porque hay placer hay sufrimiento. No es que Buda no viera el placer, pues él mismo estuvo enredado en el mismo durante todos los años de su adolescencia y juventud, pero porque hay placer hay dolor. Sólo aquel que logra situar su mente en el estado supremo de ecuanimidad, contempla y vive el placer y el dolor de otro modo o, como declaran los budistas zen, se instala la afirmación más allá de la afirmación-negación comunes. Para la persona que no ha desarollado visión clara y ecuanimidad, el hecho mismo de que no haya placer ya implica alguna forma de dolor,aunque sea el propio del tedio vital. El sentimiento de soledad o desvalimiento es una forma de sufrimiento, como lo es la fustración y el resentimiento que brotan cuando no se alcanza lo anhelado, cuando el ego es herido, cuando hay que separarse de seres queridos o cuando uno tiene que soportar a personas aviesas. Pero el sufrimiento hay que entenderlo siempre en sus dos categorías: el provocado por las visicitudes de la existencia y el generado por una mente reactiva y que tiende a acumular sufrimiento sobre el sufrimiento, malestar sobre el malestar. Incluso cuando no hay sufrimiento real, la mente se encarga de generar sufrimiento imaginario, que de hecho se vuelve tan real para la persona como el sufrimiento real mismo. Hasta en los sueños, las fantasías, los recuerdos y las ensoñaciones emerge implacable el sufrimiento. Por falta de equilibrio mental y ecuanimidad el sufrimiento se hace mucho mayor, se desproporciona y perpetúa. La propia persecución de placer se convierte en un tipo de sutil sufrimiento, que puede llevar al desgarramiento extremo si el placer no se obtiene. Incluso cuando los logros se obtienen, éstos pueden perderse tan pronto que apenas se disfrutan o, por el contrario, pueden hastiar al individuo y entonces éste tiene que proponerse otros logros. El sufrimiento deriva en mayor grado porque en la mente hay " sed ", es decir un anhelo conpulsivo que es como un hueco profundo de insatisfacción difícil de llenar. El sufrimiento fluctúa, del mismo modo que lo hace la felicidad. En verdad que no hay otra felicidad que la paz interior. Placer y dolor son contingentes; dicha y desdicha se alternan. El sufrimiento, como el placer, se adorna con infinidad de rostros aparentemente distintos. La vida se encarga de desbaratarlo todo. ¿Dónde está entonces el terreno seguro? En uno mismo; en la propia actitud de desprendimiento. A un incrédulo brahmán, Buda explicó:
"Conozco lo que debe conocerse, lo que debe cultivarse lo he cultivado, lo que debe abandonarse lo dejo ir, por eso, oh brahmán, soy Buda, el Despierto".
lunes, 28 de julio de 2008
La Mente Confusa y Ávida.
La vida es una suma de eventos en lo exterior y de estados anímicos en lo interior. A menudo hay contratiempos en la vida externa y estados anímicos dolorosos en la vida interior. Todo ser se enfrenta a muchos tipos de sufrimiento. Está el sufrimiento que procede de la vida externa y el que genera asimismo nuestra mente llena de condicionamientos y desdicha. Al sufrimiento que nos viene dado añadimos neciamente el sufrimiento que genera nuestra mente confusa y ávida. Por si fuera poco, los seres humanos infligen toda clase de sufrimientos a los seres humanos y a otras criaturas sintientes. La ofuscación propia de la mente humana genera mucha desdicha innecesaria , mucha pesadumbre y malestar. Porque en la mente del ser humano hay mucha insatisfacción ( que es una de las formas sutiles de sufrimiento ), el hombre, desatinadamente, siembra dolor extra por todas partes. Se hace daño a sí mismo y mucho daño a los demás.
Todo aquello que contráría a la persona, le produce un tipo de sufrimiento. El ser humano, en tanto no se realiza, está enredado en la tela de araña del sufrimiento psicológico o físico. Se desespera ,se fustra, se conduele, se autocomplace, se exaspera, se hastía y se perturba. Al no comprender ni aceptar la dinámica de todo lo existente, aún añade más desesperación y sufrimiento. Por un lado, debido a la confusión de la mente, engendra desdicha innecesaria; por otro lado, al no saber aceptar lo inevitable, se desgarra sin sentido. A la masa de dolor propia de la vida, el ser humano añade otra masa de dolor que deriva de su insensated y ofuscación. La falta de lucidez y discernimiento es el pecado, es error básico, es la ignorancia primordial. Los mismos agregados que conforman al ser humano ( condicionados por el apego) ya son productores del dolor. No puede haber felicidad permanente en lo que es compuesto y condicionado.
Debido a la mente empañada del hombre común, hasta lo más bobo y mezquino puede generar sufrimiento. Las insignificancias se tornan así también fuente de tribulación. Al malestar que deviene por las condiciones de vida externa, el individuo añade su malestar interior. Porque falta firmeza mental, no se es capaz de confrontar los hechos como son. El peor enemigo está dentro de la mente humana. Uno mismo puede convertirse en su verdugo más implacable.
jueves, 24 de julio de 2008
Ejemplo.
El discípulo se había comprometido a barrer todos los días la ermita y a lavar los cacharros a cambio de recibir la instrucción espiritual, pero era bastante holgazán y siempre se demoraba en exceso en cumplir estas labores. Todos los días, al amanecer, el maestro se incorporaba diligente, barría la ermita y lavaba los cacharros. Después de un tiempo, el discípulo le dijo:
-No me das tiempo para que yo haga las cosas. ¿Por qué las haces tú cuando acordamos que ésa era mi tarea?
El mentor le contempló irónicamente, aunque con cariño, y le dijo:
-El verdadero maestro enseña con hechos y no sólo con palabras.
El discípulo se sintió muy avergonzado. Desde aquel día cumplió con su pacto y también comenzó a practicar con mayor intensidad la meditación.
Comentario.
Todo está dicho; casi nada está hecho. Las palabras que no son seguidas por los actos son flores sin aroma, estanques sin agua, árboles sin raíces. Si el hombre de hace trescientos mil años levantara la cabeza, se quedaría aterrado al comprobar que no ha habido prácticamente ningún tipo de evolución interior. !VAYA EVOLUCIÓN ESA QUE PONE LA CIENCIA AL SERVICIO DE LA INJUSTICIA Y QUE APUNTALA LA INSACIABLE SED DE LOS EGOS HUMANOS ¡ El sofisticado cerebro del hombre hace gala de una lógica apabullante y de colosales conocimientos librescos, datos y erudición. Pero ni esa fría y calculadora lógica ni todos esos conocimientos cambian la vida interior del individuo. Por todas partes imperan los predicadores que no ejemplifican lo predicado; los políticos eminentemente ávidos y corruptos; los científicos que se venden al mejor postor; los gélidos intelectuales que dominan la palabra y no dominan su mente y su corazón; los innumerables mediocres que consiguen celebridad, fama, medios económicos desorbitados y el culto de no menos innumerables papanatas.
Pero ¿ dónde están las pautas, los referentes, la educación saludable para aprender a gobernar nuestras emociones negativas y sembrar amor y concordia en una sociedad que se achicharra en sus propias falacias e infravalora la compasión , el amor y la benevolencia? Es una empresa muy difícil conservar la esencia de la pureza del corazón y recuperar el sosiego contra el que la misma sociedad conspira, porque exige muchas veces nadar contra corriente y ser menospreciados por los tarambanas y mentecatos que acumulan poder y viven de espaldas a todo intento noble de humanizar al ser humano. Por eso el ejemplo es más importante que nunca y sigue siendo una energía poderosa, aun en nuestros días, para desvanecer el odio y la acritud.
Se habla de la transformación de las partículas, pero no de la transformación interior. Se buscan los agujeros negros para llegar a otras galaxias, pero no la senda hacia el propio ser. se pone el énfasis en un vano y obsesivo externalismo, pero no se estimula el encuentro con uno mismo y con las otras criaturas. Todo está escrito. De hecho, nadie puede superar las enseñanzas de los grandes textos espirituales. ¿Cuando comenzará el ser humano realmente a hacer algo para que los desórdenes del sistema se sanen y su mente recupere su prístina pureza?
martes, 22 de julio de 2008
El Noble Óptuple Sendero.
Buda reveló lo esencial hay sufrimiento y es posible liberarse del sufrimiento. Declaró:
"El sufrimiento, eso he manifestado.
"La producción del sufrimiento, eso he manifestado.
"La cesación del sufrimiento, eso he manifestado.
"El sendero que conduce a la cesación del sufrimiento, eso he manifestado.
"¿Y por qué he revelado estas verdades? Porque, ciertamente, son útiles, esenciales para la vida pura, conducen al hastío, desapasionamiento, cesación, tranquilidad, comprensión total, iluminación, Nirvana".
Nunca a lo largo de la historia de la humanidad, ha habido un hombre que haya investigado más en el sufrimiento humano que el Buda. Pero el término pali dukkha es sufrimiento en sus numerosas vertientes: insatisfacción, angustia, tribulación, aflicción , pena, conflicto, dolor, melancolía... o sea, todo sentimiento de malestar, sea más o menos intenso.
El sufrimiento es una realidad universal. Alcanza de uno u otro modo a todos los seres. ¿Por que? porque está en la naturaleza de lo fenoménico que haya algún tipo de sufrimiento. El sufrimiento es inherente a la existencia fenoménica. El sufrimiento es la enfermedad. El ser humano sufre. No quiere decir que no haya gozo, pero hay sufrimiento. Pero esta enfermedad no es incurable. Uno se causa mucho sufrimiento y uno mismo puede quitarse mucho sufrimiento. La enfermedad está implicada en la existencia fenoménica, pero como hay una causa que la origina, eliminando esa causa es posible poner término a la enfermedad. Hay medicamentos para ello. El budismo no es una religión, sino un modo de liberación del sufrimiento. Para Buda lo urgente es comprender el sufrimiento y poner los medios para eliminarlo. Si se investiga sagazmente el sufrimiento, es posible darse cuenta lúcidamente de su causa. Descubierta la causa, pueden ponerse los medios para eliminarla y lograr que cese el sufrimiento. Todo conflicto, todo problema, toda incertidumbre, ya es sufrimiento.
Vivir entraña inevitablemente sufrimiento. Las vicisitudes de la vida originan dolor. Se producen toda clase de conflictos personales, psicológicos, familiares y sociales. La pesadumbre está siempre en el trasfondo de la existencia fenoménica. Desde el momento en que uno es una criatura sensible, ya hay dolor. Porque se siente, el dolor es inevitable. Hay sufrimiento psíquico y físico, moral y espiritual. Porque nada es duradero, el dolor siempre se asoma en el momento más inesperado.
La Primera Noble Verdad es la del sufrimiento. Buda, reunido con sus primeros discípulos, declaró:
"¿Cuál es la Noble Verdad del Sufrimiento? Nacer es sufrir, envejecer es sufrir, morir es sufrir; la pena, el lamento, el dolor, la aficción, la tribulación son sufrimiento; estar sujeto a lo que desagrada es sufrimiento, estar privado de lo que agrada es sufrimiento; no conseguir lo que uno desea es sufrimiento. En suma, los cinco agregados del apego a la existencia son sufrimiento".
La Meditación Vipassana.
lunes, 21 de julio de 2008
La Madre Tierra.
La tierra, no solo estáviva, sino que es un ser tan espiritual como el hombre. En el plano sutil también tiene un cuerpo interno de luz, un cuerpo vajra. Este cuerpo está altamente evolucion ado, es algo parecido al equivalente de nuestra estructura filogenética, el equivalente de la columna vertebral, del sistema nervioso simpático y de un centro de gobierno cortical, al igual que lo tiene el sistema nervioso.
Y más aún, La Madre Tierra opera bajo los mismos principios de autogobierno y de automantenimiento que los seres humanos.
Rene Guenón.
De Prueba...
martes, 3 de junio de 2008
LA LEY DE LA ATRACCION:
La ley de la atracción es una ley de la naturaleza. Es tan importante como la ley de la gravedad.
No puedes experimentar nada a menos que lo invoques mediante pensamientos repetidos.
Para saber qué estás pensando, pregúntate cómo te sientes. Las emociones son valiosas herramientas que nos dicen al instante lo que estamos pensando.
Es imposible sentirnos mal y tener pensamientos positivos al mismo tiempo.
Tus pensamientos determinan tu frecuencia y te dicen inmediatamente en que frecuencia te encuentras. Cuando te encuentras mal, estás en la frecuencia de atraer más cosas negativas. Cuando te encuentras bien, atraes con fuerza más cosas buenas.
Los Recursos son recuerdos agradables, la naturaleza o tu música preferida, que pueden ayudarte a cambiar tus sentimientos y tu frecuencia al instante.
El sentimiento del amor es la frecuencia más alta que puedes emitir. Cuanto más amor sientas y emitas, mayor es el poder que estás utilizando.
miércoles, 28 de mayo de 2008
EL GRAN SECRETO:
El Gran Secreto de la vida es la ley de la atracción.
La Ley de la atracción dice que lo semejante atrae a lo semejante, así que cuando tienes un pensamiento, también estás atrayendo pensamientos semejantes.
Los pensamientos son magnéticos y tienen una frecuencia. Cuando piensas, los pensamientos son enviados al Universo y atraen magnéticamente a todas las cosas que están en la misma frecuencia. Todo lo que enviamos regresa a su origen: tú.
Eres como una torre de trasmisión humana, que transmite una frecuencia con sus pensamientos. Si quieres cambiar algo en tu vida, cambia de frecuencia cambiando tus pensamientos.
Tus pensamientos actuales están creando tu vida futura. Aquello en lo más piensas o te enfocas es lo que se manifestará en tu vida.
Tus pensamientos se convierten en objetos.
lunes, 19 de mayo de 2008
La meditación VIPASSANA:
La firme determinación de,querer autodesarrollarse es muy importante -sobre todo acompañada de recta motivación- pero no es suficiente. No basta con desear algo para conseguirlo; hay que poner los medios adecuados para que sea posible su obtención. Existen tantos condicionamientos y negatividades en la mente que la firme resolución de mutarse, aun siendo necesario y un paso preliminar, no es ni mucho menos suficiente. Se requiere un método. El mismo Buda lo sabía muy bien. Descubrió, casi con espanto, que había sufrimiento; deseó, por supuesto y como toda criatura, liberarse de él, pero no bastó con ese deseo, pues de otro modo ni siquiera hubiese tenido que abandonar el palacio. Se dió cuenta de que necesitaba un estricto trabajo sobre sí mismo para liberar la mente de engaños y sufrimiento. A la sincera motivación y firme resolución debe acompañar el método, o sea un disciplinado ejercitamiento (libre y lúcidamente autoimpuesto) para superar los obstáculos de la mente. Este método está todo él constelado en el Noble Sendero Óctuple o Sendero del Medio, que es una vía gradual, pero perfectamente definida, hacia la liberación. En esta vía nada se libra al azar o a lo gratuito. Todo está perfectamente elaborado. Representa un minucioso trabajo sobre uno mismo y, consiguientemente, sobre todos los aspectos de un ser humano: moral, mental, psicológico, de comportamiento y demás. Se ofrecen las instrucciones, claves y ejercicios para lograr la recuperación de la sabiduría primordial que libera la mente de grilletes. Este camino liberatorio, formulado de uno u otro modo, debe ser quintaesencial en toda doctrina genuina, como el mismo Buda afirmase. Este fabuloso manual de impecable ética que es el Dhammapada señala:
"He aquí el camino, y no otro, del saber y de la purificación. Seguidlo y así burlaréis al dios de muerte y pasión. Siguiéndolo lograréis ponerle fin al dolor. Sé cómo sacar la espina y bien os lo he explicado yo. Ahora bregad vosotros; los budas dan sólo la instrucción. Quien, siguiéndola, medita, se libra de muerte y pasión".
ZEN Y ARTE JAPONËS
Entre los rasgos que más señaladamente caracterizan al Zen encontramos los siguientes: espiritualidad, inmediatez en la expresión, desprecio por los convencionalismos formales, y, con frecuencia, un casi desconsiderado deleite en apartarse de los cánones establecidos de respetabilidad. Por ejemplo, cuando las normas exigen un tratamiento sistemático del tema en cuestión, un pintor Zen puede prescindir de todo tipo de trazos, dejando tan sólo un insignificante trozo de roca justo en una esquina del cuadro. Cuando se supone que lo que se debería perseguir es una limpieza absoluta, el jardinero Zen puede dejar unas cuantas hojas muertas esparcidas por el jardín. Un practicante de esgrima Zen puede quedar en una casi indiferente actitud ante el enemigo, dando la impresión de que éste pudiera alcanzarle a placer, pero si realmente pone todo de su parte, el hombre Zen podrá atemorizarle con su absoluta indiferencia. En este sentido, el Zen es imprevisibilidad, está más allá de la lógica y los cálculos del sentido común.
jueves, 8 de mayo de 2008
La Meditación VIPASSANA.
Buda mostró a sus discípulos mucho menos de lo que sabía. ¿Por qué? Simplemente porque no era esencial. Declaró: "Lo que yo enseño es el sufrimiento y la manera de poner fín al sufrimiento". No se extravió en opiniones, conceptos o abstracciones metafísicas. Sabía que no hay peor apego que el que se tiene hacia las opiniones ni maraña más peligrosa que la de los conceptos. Diagnosticó el sufrimiento y proporcionó una vía para poner término al mismo. Porque no hay otra felicidad real que un estado interno de paz y la visión clara que libera, procuró las claves y métodos para purificar la mente y soltar los grilletes del apego y la aversión, es decir, la codicia y el odio.
jueves, 24 de abril de 2008
La Raza Inhumana
Acabamos de cenar. Digo acabamos porque los tres tomamos un resopón conmigo. Cuando le doy a uno un bordecito de carne o de pescado, los otros dos no se impacientan: saben que, aunque se mude el orden, será igual: habrá para los tres. Me siento en un sofá y saltan a él. Zagal es muy celoso. No por más joven: antes de que tuviese uso de razón ya era celoso. Me mira muy de cerca, con las patas apoyadas en mi pecho. Yo sé lo que me pide. Paso la mano por su cabeza; él la yergue ofreciéndome la garganta. Se la acaricio. Acaricio a Zahira y a Zegrí. Los dos son muy mayores; tienen catorce años y medio; nacieron el mismo día y a la misma hora del golpe de Estado o lo que fuera aquello. Zegrí está completamente sordo; para llamarlo, tengo que gritar la i final como si me hubiera vuelto loco. Zahira estuvo enferma ayer: con fiebre y muchos dengues. Zagal es un chulazo moreno de ojos pardos. Los de los mayores son azulosos: el cristalino se les ha enturbiado con las cataratas . Igual que a Troylo. Me pregunto cómo me verán: lejano quizá, casi desconocido...No; por fortuna los perros tienen mejor sentido que nosotros: nos presienten, nos adivinan. Somos nosotros los que tememos que su sordera o su ceguera los aleje. Nosotros somos tontos.
Entre otras cosas, porque nos consideramos los únicos que sufren. Hasta en ese extremo tan poco grato es engreído el hombre. Como si los animales no tuviesen sentimientos: no sólo en su físico, sino en su alma. ¿Alma de estar por casa? Sí; como la nuestra. Nos sigue sorprendiendo que haya sicólogos de perros o la moda de los tratamientos siquíatricos de animales. ¿Es que no vemos cómo padecen las perrillas sus partos sicológicos? (La esbelta y principesca Zahira tuvo uno hace nada.) Uno de los peores ratos de mi vida lo pasé ante el vídeo de un laboratorio de vivisección de una universidad norteamericana. Trataban de mostrarme los avances de una investigación. Sólo pude ver -tardé poco en salirme- el inconcebible suplicio, la angustia, el infinito abandono y la impotencia de aquellos babuinos en que se hurgaba, con los cráneos abiertos, y amarrados, pinchados, troceados...
En el último mes de mayo tuve mi caída en el camino de Damasco. Fue durante una corrida de toros. Estaba, indebidamente, en el callejón. Tenía el toro al alcance de la mano. Le chorreaba la sangre por un costado hasta la pezuña. La estocada lo había degollado y vomitaba sangre también. Pero no doblaba. El diestro, poco diestro. lo descabelló seis o siete veces. Mugía el toro de dolor, bramaba de dolor, llenaba el aire, clamaba al cielo en vano. Los peones lo mareaban con los capotes. Y de repente miró hacia mí. Con la inocencia de todos los animales reflejada en los ojos, pero también con una imploración. Era la querella contra la injusticia inexplicable, la súplica frente a la innecesaria crueldad. Sentí que , garganta arriba, me subía un sollozo. Dobló el toro. Humilló la cabeza, tan bella y tan noble, entre las patas. Se entregó al cachetero. No quiso saber más.
Como no quieren saber más los delfines y las ballenas que se suicidan. Porque han alcanzado el límite de todas las preguntas. ¿O es que creemos que no se hacen preguntas los perros que sus amos abandonan, incapaces de aceptar el salvaje hecho, empestillados en volver al sitio en que perdieron lo que amaban, con la certeza de que vendrán a buscarlos, hasta que los aplasta un coche, o mueren por el gas y por la pena en alguna perrera? ¿Es que ceemos que no se hacen preguntas los novillos y las vaquillas de las atroces fiestas de los pueblos, las cabras despeñadas, los conejos perseguidos por automóviles que los deslumbran y los matan, los gallos degollados por alguien con los ojos vendados mientras los asistentes ríen, las fieras enjauladas en los escalofriantes zoológicos, donde aprenden lo que es el aburrimiento y la melancolía, las gallinas o las vacas o las codornices de las granjas a las que obligan con corrientes y luces destanteadoras a comer o a poner o a engordar? ¿Es que creemos que no se hacen preguntas las aves llevadas al mercado en manojos cabeza abajo, o los cerdos y las terneras y los corderos hacinados entre los barrotes donde viajan el doble de los que caben, o los pájaros cuyo gozoso mundo libre se ciñe a una grillera que les desgarra las alas cuando intentan moverlas, o los zorros acosados por jinetes siniestros de rojas casacas?
Los humanos, cuanto más inteligentes y comprensivos, más respetan a los animales. Todos procedemos de la misma raíz, y no estamos nada seguros de haber progresado, desde hace millones de años, por el camino que debíamos. Dos tipos de educación hay: la que enseña a ganarse la vida y la que enseña a vivir y a dejar vivir. La primera es egoísta y no sirve para mucho. Porque los seres vivos, todos, somos como un espejo: si nos ponen por delante amor, reflejamos amor; si no, no tenemos nada que reflejar.
Acuesto a mis perrillos. Les doy las buenas noches. Los acaricio una vez más. Sé que están convencidos de volverme a ver mañana. No obstante, suspiran. Si no fuese por el sueño, una noche sin mí se les haría demasiado larga. Lo sé muy bien: nos parecemos mucho. Quizá eso sea la noche: estar sin quien se ama.
lunes, 21 de abril de 2008
Cultivando Las Raices De La Sabiduría.
Paseando entre montañas y bosques, fuentes y rocas,
la agitación del corazón gradualmente desaparece.
Hay una calma placentera en la poesía y la pintura
que hace que pensamientos vulgares desaparezcan.
En la primavera, el paisaje lleno de flores
Hace que los corazones de la gente se regocijen.
Pero es mejor el otoño
con sus nubes blancas y su viento puro,
sus orquídeas fragantes y sus vigorosos laureles,
y su agua y su cielo de un mismo color.
Arriba y abajo todo es vasto y brillante,
dando frescura y pureza al cuerpo y al espíritu.
Es mejor conservar la simplicidad natural que buscar la sofisticación,
y así dejar una influencia pura sobre el mundo.
Es mejor deleitarse en lo sencillo y no en los lujos
innumerables,
y así dejar un nombre puro en el mundo.
Al sacar del corazón los pensamientos de rangos y riquezas
el hombre puede librarse de las tentaciones del mundo.
Al sacar de su corazón la estrechez de códigos de
conducta
el hombre puede entrar en el reino de lo sagrado.
Al amanecer,
leyendo el Libro de los Cambios bajo la ventana,
muele cinabrio y usa el rocío de los pinos
para hacer tinta
y subrayar pasajes de sabiduría.
Al mediodía,
comentando las escrituras en la mesa,
haz sonar las campanillas de jade
y deja que el viento
lleve sus sonidos al bosque de bambúes.
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