martes, 3 de junio de 2008

LA LEY DE LA ATRACCION:


La ley de la atracción es una ley de la naturaleza. Es tan importante como la ley de la gravedad.


No puedes experimentar nada a menos que lo invoques mediante pensamientos repetidos.


Para saber qué estás pensando, pregúntate cómo te sientes. Las emociones son valiosas herramientas que nos dicen al instante lo que estamos pensando.


Es imposible sentirnos mal y tener pensamientos positivos al mismo tiempo.


Tus pensamientos determinan tu frecuencia y te dicen inmediatamente en que frecuencia te encuentras. Cuando te encuentras mal, estás en la frecuencia de atraer más cosas negativas. Cuando te encuentras bien, atraes con fuerza más cosas buenas.


Los Recursos son recuerdos agradables, la naturaleza o tu música preferida, que pueden ayudarte a cambiar tus sentimientos y tu frecuencia al instante.


El sentimiento del amor es la frecuencia más alta que puedes emitir. Cuanto más amor sientas y emitas, mayor es el poder que estás utilizando.

miércoles, 28 de mayo de 2008

EL GRAN SECRETO:


El Gran Secreto de la vida es la ley de la atracción.


La Ley de la atracción dice que lo semejante atrae a lo semejante, así que cuando tienes un pensamiento, también estás atrayendo pensamientos semejantes.


Los pensamientos son magnéticos y tienen una frecuencia. Cuando piensas, los pensamientos son enviados al Universo y atraen magnéticamente a todas las cosas que están en la misma frecuencia. Todo lo que enviamos regresa a su origen: tú.


Eres como una torre de trasmisión humana, que transmite una frecuencia con sus pensamientos. Si quieres cambiar algo en tu vida, cambia de frecuencia cambiando tus pensamientos.


Tus pensamientos actuales están creando tu vida futura. Aquello en lo más piensas o te enfocas es lo que se manifestará en tu vida.


Tus pensamientos se convierten en objetos.

lunes, 19 de mayo de 2008

La meditación VIPASSANA:





La firme determinación de,querer autodesarrollarse es muy importante -sobre todo acompañada de recta motivación- pero no es suficiente. No basta con desear algo para conseguirlo; hay que poner los medios adecuados para que sea posible su obtención. Existen tantos condicionamientos y negatividades en la mente que la firme resolución de mutarse, aun siendo necesario y un paso preliminar, no es ni mucho menos suficiente. Se requiere un método. El mismo Buda lo sabía muy bien. Descubrió, casi con espanto, que había sufrimiento; deseó, por supuesto y como toda criatura, liberarse de él, pero no bastó con ese deseo, pues de otro modo ni siquiera hubiese tenido que abandonar el palacio. Se dió cuenta de que necesitaba un estricto trabajo sobre sí mismo para liberar la mente de engaños y sufrimiento. A la sincera motivación y firme resolución debe acompañar el método, o sea un disciplinado ejercitamiento (libre y lúcidamente autoimpuesto) para superar los obstáculos de la mente. Este método está todo él constelado en el Noble Sendero Óctuple o Sendero del Medio, que es una vía gradual, pero perfectamente definida, hacia la liberación. En esta vía nada se libra al azar o a lo gratuito. Todo está perfectamente elaborado. Representa un minucioso trabajo sobre uno mismo y, consiguientemente, sobre todos los aspectos de un ser humano: moral, mental, psicológico, de comportamiento y demás. Se ofrecen las instrucciones, claves y ejercicios para lograr la recuperación de la sabiduría primordial que libera la mente de grilletes. Este camino liberatorio, formulado de uno u otro modo, debe ser quintaesencial en toda doctrina genuina, como el mismo Buda afirmase. Este fabuloso manual de impecable ética que es el Dhammapada señala:
"He aquí el camino, y no otro, del saber y de la purificación. Seguidlo y así burlaréis al dios de muerte y pasión. Siguiéndolo lograréis ponerle fin al dolor. Sé cómo sacar la espina y bien os lo he explicado yo. Ahora bregad vosotros; los budas dan sólo la instrucción. Quien, siguiéndola, medita, se libra de muerte y pasión".

ZEN Y ARTE JAPONËS


Entre los rasgos que más señaladamente caracterizan al Zen encontramos los siguientes: espiritualidad, inmediatez en la expresión, desprecio por los convencionalismos formales, y, con frecuencia, un casi desconsiderado deleite en apartarse de los cánones establecidos de respetabilidad. Por ejemplo, cuando las normas exigen un tratamiento sistemático del tema en cuestión, un pintor Zen puede prescindir de todo tipo de trazos, dejando tan sólo un insignificante trozo de roca justo en una esquina del cuadro. Cuando se supone que lo que se debería perseguir es una limpieza absoluta, el jardinero Zen puede dejar unas cuantas hojas muertas esparcidas por el jardín. Un practicante de esgrima Zen puede quedar en una casi indiferente actitud ante el enemigo, dando la impresión de que éste pudiera alcanzarle a placer, pero si realmente pone todo de su parte, el hombre Zen podrá atemorizarle con su absoluta indiferencia. En este sentido, el Zen es imprevisibilidad, está más allá de la lógica y los cálculos del sentido común.

jueves, 8 de mayo de 2008

La Meditación VIPASSANA.




Buda mostró a sus discípulos mucho menos de lo que sabía. ¿Por qué? Simplemente porque no era esencial. Declaró: "Lo que yo enseño es el sufrimiento y la manera de poner fín al sufrimiento". No se extravió en opiniones, conceptos o abstracciones metafísicas. Sabía que no hay peor apego que el que se tiene hacia las opiniones ni maraña más peligrosa que la de los conceptos. Diagnosticó el sufrimiento y proporcionó una vía para poner término al mismo. Porque no hay otra felicidad real que un estado interno de paz y la visión clara que libera, procuró las claves y métodos para purificar la mente y soltar los grilletes del apego y la aversión, es decir, la codicia y el odio.




jueves, 24 de abril de 2008

La Raza Inhumana








Acabamos de cenar. Digo acabamos porque los tres tomamos un resopón conmigo. Cuando le doy a uno un bordecito de carne o de pescado, los otros dos no se impacientan: saben que, aunque se mude el orden, será igual: habrá para los tres. Me siento en un sofá y saltan a él. Zagal es muy celoso. No por más joven: antes de que tuviese uso de razón ya era celoso. Me mira muy de cerca, con las patas apoyadas en mi pecho. Yo sé lo que me pide. Paso la mano por su cabeza; él la yergue ofreciéndome la garganta. Se la acaricio. Acaricio a Zahira y a Zegrí. Los dos son muy mayores; tienen catorce años y medio; nacieron el mismo día y a la misma hora del golpe de Estado o lo que fuera aquello. Zegrí está completamente sordo; para llamarlo, tengo que gritar la i final como si me hubiera vuelto loco. Zahira estuvo enferma ayer: con fiebre y muchos dengues. Zagal es un chulazo moreno de ojos pardos. Los de los mayores son azulosos: el cristalino se les ha enturbiado con las cataratas . Igual que a Troylo. Me pregunto cómo me verán: lejano quizá, casi desconocido...No; por fortuna los perros tienen mejor sentido que nosotros: nos presienten, nos adivinan. Somos nosotros los que tememos que su sordera o su ceguera los aleje. Nosotros somos tontos.



Entre otras cosas, porque nos consideramos los únicos que sufren. Hasta en ese extremo tan poco grato es engreído el hombre. Como si los animales no tuviesen sentimientos: no sólo en su físico, sino en su alma. ¿Alma de estar por casa? Sí; como la nuestra. Nos sigue sorprendiendo que haya sicólogos de perros o la moda de los tratamientos siquíatricos de animales. ¿Es que no vemos cómo padecen las perrillas sus partos sicológicos? (La esbelta y principesca Zahira tuvo uno hace nada.) Uno de los peores ratos de mi vida lo pasé ante el vídeo de un laboratorio de vivisección de una universidad norteamericana. Trataban de mostrarme los avances de una investigación. Sólo pude ver -tardé poco en salirme- el inconcebible suplicio, la angustia, el infinito abandono y la impotencia de aquellos babuinos en que se hurgaba, con los cráneos abiertos, y amarrados, pinchados, troceados...



En el último mes de mayo tuve mi caída en el camino de Damasco. Fue durante una corrida de toros. Estaba, indebidamente, en el callejón. Tenía el toro al alcance de la mano. Le chorreaba la sangre por un costado hasta la pezuña. La estocada lo había degollado y vomitaba sangre también. Pero no doblaba. El diestro, poco diestro. lo descabelló seis o siete veces. Mugía el toro de dolor, bramaba de dolor, llenaba el aire, clamaba al cielo en vano. Los peones lo mareaban con los capotes. Y de repente miró hacia mí. Con la inocencia de todos los animales reflejada en los ojos, pero también con una imploración. Era la querella contra la injusticia inexplicable, la súplica frente a la innecesaria crueldad. Sentí que , garganta arriba, me subía un sollozo. Dobló el toro. Humilló la cabeza, tan bella y tan noble, entre las patas. Se entregó al cachetero. No quiso saber más.



Como no quieren saber más los delfines y las ballenas que se suicidan. Porque han alcanzado el límite de todas las preguntas. ¿O es que creemos que no se hacen preguntas los perros que sus amos abandonan, incapaces de aceptar el salvaje hecho, empestillados en volver al sitio en que perdieron lo que amaban, con la certeza de que vendrán a buscarlos, hasta que los aplasta un coche, o mueren por el gas y por la pena en alguna perrera? ¿Es que ceemos que no se hacen preguntas los novillos y las vaquillas de las atroces fiestas de los pueblos, las cabras despeñadas, los conejos perseguidos por automóviles que los deslumbran y los matan, los gallos degollados por alguien con los ojos vendados mientras los asistentes ríen, las fieras enjauladas en los escalofriantes zoológicos, donde aprenden lo que es el aburrimiento y la melancolía, las gallinas o las vacas o las codornices de las granjas a las que obligan con corrientes y luces destanteadoras a comer o a poner o a engordar? ¿Es que creemos que no se hacen preguntas las aves llevadas al mercado en manojos cabeza abajo, o los cerdos y las terneras y los corderos hacinados entre los barrotes donde viajan el doble de los que caben, o los pájaros cuyo gozoso mundo libre se ciñe a una grillera que les desgarra las alas cuando intentan moverlas, o los zorros acosados por jinetes siniestros de rojas casacas?


Los humanos, cuanto más inteligentes y comprensivos, más respetan a los animales. Todos procedemos de la misma raíz, y no estamos nada seguros de haber progresado, desde hace millones de años, por el camino que debíamos. Dos tipos de educación hay: la que enseña a ganarse la vida y la que enseña a vivir y a dejar vivir. La primera es egoísta y no sirve para mucho. Porque los seres vivos, todos, somos como un espejo: si nos ponen por delante amor, reflejamos amor; si no, no tenemos nada que reflejar.


Acuesto a mis perrillos. Les doy las buenas noches. Los acaricio una vez más. Sé que están convencidos de volverme a ver mañana. No obstante, suspiran. Si no fuese por el sueño, una noche sin mí se les haría demasiado larga. Lo sé muy bien: nos parecemos mucho. Quizá eso sea la noche: estar sin quien se ama.

lunes, 21 de abril de 2008

Cultivando Las Raices De La Sabiduría.







































Paseando entre montañas y bosques, fuentes y rocas,






la agitación del corazón gradualmente desaparece.






Hay una calma placentera en la poesía y la pintura






que hace que pensamientos vulgares desaparezcan.


















En la primavera, el paisaje lleno de flores






Hace que los corazones de la gente se regocijen.












Pero es mejor el otoño






con sus nubes blancas y su viento puro,






sus orquídeas fragantes y sus vigorosos laureles,






y su agua y su cielo de un mismo color.






Arriba y abajo todo es vasto y brillante,






dando frescura y pureza al cuerpo y al espíritu.






Es mejor conservar la simplicidad natural que buscar la sofisticación,



y así dejar una influencia pura sobre el mundo.



Es mejor deleitarse en lo sencillo y no en los lujos



innumerables,



y así dejar un nombre puro en el mundo.




Al sacar del corazón los pensamientos de rangos y riquezas


el hombre puede librarse de las tentaciones del mundo.


Al sacar de su corazón la estrechez de códigos de


conducta


el hombre puede entrar en el reino de lo sagrado.



Al amanecer,

leyendo el Libro de los Cambios bajo la ventana,

muele cinabrio y usa el rocío de los pinos

para hacer tinta

y subrayar pasajes de sabiduría.


Al mediodía,

comentando las escrituras en la mesa,

haz sonar las campanillas de jade

y deja que el viento

lleve sus sonidos al bosque de bambúes.

BRUCE LEE.


























































































En 1970, Bruce Lee sufrió una grave lesión en la espalda. Los doctores le ordenaron que abandonara totalmente la práctica de las Artes Marciales. Durante el largo periodo de tiempo que la lesión le mantuvo inactivo tuvo la oprtunidad de transcribir al papel los conceptos y principios sobre los que había fundamentado su Arte. "EL TAO DEL JEET KUNE DO ". Una obra maestra de la filosofía y técnica del Arte Marcial.






















La nada es lo que está exactamente en la mitad entre esto y aquello. El vacío incluye todo, puesto que no tiene opuesto, no existe nada que el vacío excluya o a lo que se oponga. Es un vacío viviente, porque todas las formas salen de él y quienquiera que comprenda el vacío está lleno de vida, de poder y del amor de todos los seres.






















Estoy en movimiento y no moviéndome del todo. Yo soy como la luna encima de las olas que siempre rueda y se balancea. No es un "yo estoy haciendo esto", sino más bien una comprensión interna de que "esto me está sucediendo a través de mí" o "está haciendo esto para mí". La consciencia de sí mismo es el mayor obstáculo para la ejecución correcta de toda acción física.






















El camino perfecto sólo es difícil para aquellos que eligen y escogen. Que no te guste, que no te disguste; entonces todo estará claro. Por un pelo de diferencia, el cielo y la tierra se separan; si quieres que la verdad esté claramente delante de tí, nunca estés a favor o en contra. La lucha entre "a favor" o "en contra" es la peor enfermedad de la mente.






















Una afirmación es Zen tan sólo cuando sea en sí misma un acto, y no se refieren a algo que se declare en ella.






















El propósito del arte es proyectar una visión interna en el mundo, manifestar en una creación estética las experiencias personales y más profundamente psíquicas del ser humano. El arte está para permitir aquellas experiencias, ser inteligibles y reconocidas generalmente dentro del marco total de un mundo ideal.






















El arte nunca es un ornamento, un embellecimiento; en lugar de esto es un trabajo de iluminación. Arte, en otras palabras, es una técnica para adquirir libertad.






















Jeet Kune Do es la iluminanión. Es un modo de vida, un movimiento hacia el poder de la voluntad y el control, mediante él se debe llegar a la iluminación por la intuición.






















Conoce el vacío y la tranquilidad de tu mente. Quédate vacío; no tengas estilo o forma sobre la que trabaje el contrario.






















Existe lo "que es" tan sólo cuando no existe comparación, y vivir con "lo que es" es vivir en paz.

viernes, 18 de abril de 2008

La ley de Atracción.












Cuando quieres atraer una relación, aségurate de que tus pensamientos, palabras, acciones y entorno no contradigan tus deseos.






Tu trabajo eres Tú. A menos que primero te llenes a ti mismo, no tendrás nada que dar a nadie.






Trátate con amor y respeto y atraerás a las personas que te amarán y respetarán.






Cuando no estás a gusto contigo mismo, estás bloqueando el amor y sigues atrayendo a más personas y situaciones que te hacen sentir mal.




Enfócate en las cualidades que te gustan de tí, y la ley de la atracción te enseñará más cosas buenas de ti.




Para que una relación funcione, enfócate en lo que aprecias de la otra persona y no en lo que no te gusta. Cuando te enfocas en lo bueno, obtienes más de lo mismo.

Rabindranath Tagore




Con la luz de mis hojos

Ví el exterior;

Ahora que la luz se ha ido, veo la identidad desde dentro.

En el teatro del mundo he interprtado contigo...

Haz que esa obra de teatro termine y la unión de corazones

empiece.

La cuerda de la vina se ha roto,

La vina del corazón canta ahora.

India.










En ninguna parte de la humanidad ha vivido tanto en plena naturaleza como en India que es, por excelencia, el país de los misterios y de las ocultas tradiciones, quizà por ser el mas antiguo y el de más densa hisroria del mundo. Allí, montañas enormes han surgido tras las montañas, especies y razas humanas se han deslizado unas sobre otras como el limo de los ríos.



Djampudvipa, la tierra erizada de montañas ( así llama a su patria Valmiki, el Homero hindú ) ha visto evolucionar seres vivientes, desde los sauros y las monstruosas serpientes de la Lemuria, hasta los mas bellos ejemplares de la raza aria, los heroes del Ramayana, de tez clara y ojos de loto.


India ha visto toda la escala de los tipos humanos, desde los descendientes de las primitivas razas, de condición semianimálica, hasta los sabios solitarios de los Himalayas y el perfecto Buda, Sakia-Muni.


Y de todo cuanto ha pululado durante edades innumerables baqjo el sol de los trópicos sobre su suelo fecundo, India ha conservado muchas cosas. Monumentos grandiosos, animales raros, tipos de razas humanas desaparecidas, recuerdos de épocas inmemoriales que flotan aún en el aire embalsamado y en las antiguas plegarias.


De los tiempos antediluvianos conserva el elefante, majestuoso y sabio, la boa voraz y los ejércitos de monos retozones. Del periodo védico subsiste el culto de los elementos y de los antepasados.


A pesar de la invasión musulmana y de la conquista inglesa, la civilización brahmánica reina como perpetua señora de sus millones de divinidades, sus vacas sagradas y sus faquires, sus templos ahondados en el corazón de los montes y sus pagodas enormes, pirámides de dioses superpuestos erguidas en los bosques y en los llanos. Allí nadie se asombra de hallar los más violentos contrastes. El fetichismo vive en paz con la más refinada filosofía. Al lado del misticismo y del pesimismo trascendentes, las religiones primitivas celebran todavía sus agitados ritos.


El mar y la montaña, que moldean la faz del planeta, se han conjurado para hacer de India el país de la contemplación y del ensueño, rodeándolo de sus masas líquidas y rocosas.

jueves, 17 de abril de 2008

La Verdad.





La verdad se despliega ante aquellos ojos que no se hallan empañados por el deseo.
El diagnóstico médico convencional de la enfermedad mental no suele tener en cuenta que, en el fondo de muchas dolencias mentales o emocionales, subyace una enfermedad del alma. Pero, aunque las categorías diagnósticas no suelan tener en cuenta las enfermedades del alma, la necesidad de curación espiritual se hace cada vez más acuciante en la sociedad contemporánea. No obstante, la curación espiritual no tiene nada que ver con el uso de la oración u otros tipos de práctica espiritual para promover la salud física, sino que alude, por el contrario, a un tipo de curación que confiere la paz del alma y capacita al individuo para amar y ser más eficaz en el mundo. La sanación del alma constituye un auténtico proceso de trasformación, lo cual significa que no sólo cmbian determinados elementos de la personalidad- lo que podría compararse a trasladar los muebles de una casa-, sino que se asemeja más a cambiar el contexto y percibir los contenidos de manera diferente. Para que la psique deje de experimentar como una serie de fragmentos conflictivos y pase a vivirse como una totalidad armoniosa debe tener lugar un profundo cambio perceptual.

Curación del Alma



Lo Absoluto.




Lo Absoluto se refleja en el espacio como centro y en el tiempo como momento presente... El infinito se refleja en el espacio como una extensión teóricamente ilimitada; en el tiempo, como una duración lógicamente interminable; en la materia, como indefinición de la substancia material; en la forma, como la posibilidad de la diversidad ilimitada y en el número como una magnitud ilimitada.



Lo Absoluto siempre permanece más allá de la dualidad y de la relatividad. Según afirma la filosofía perenne, que incluye tanto a la filosofía como a la teología, hemos olvidado la sabiduría eterna de origen divino, un conocimiento sagrado que puede revelarse a través de sus expresiones históricas en diversas tradiciones religiosas o mediante la contemplación e intuición directa.

Aldous Huxley definió a la filosofía perenne señalando que contenía cuatro doctrinas fundamentales:

1. El mundo fenoménico de la materia y la conciencia individualizada es la manifestación de un Sustrato Divino, dentro del cual todas las criaturas y realidades parciales tienen su ser y aparte del cual nada podría existir.

2. Los seres humanos no sólo pueden conocer algo acerca de ese Sustrato Divino, sino que también pueden llegar actualizar su existencia mediante la intuición directa que unifica al conocedor con lo conocido.

3. Los seres humanos poseen una doble naturaleza, un ego fenoménico y un Yo eterno, la chispa de la divinidad que mora en el alma. Es posible identificarse con el Espíritu o Sustrato Divino, que es de la misma naturaleza.

4. El propósito de vida sobre la Tierra consiste en alcanzar el conocimiento de ese Sustrato Divino.

Conocimiento y Sabiduría.





Hay dos poderes aliados en el hombre: el conocimiento y la Sabiduría.

El conocimiento tiene mucho de verdad, vista en un medio deformado, a la que la mente llega a tientas; la Sabiduría, en cambio, es aquello que el ojo de la visión divina ve en el espíritu... La Sabiduría mira más allá de los velos y ve. La razón divide, fija detalles y los compara; la Sabiduría agrupa y unifica los contrastes en una misma armonía.

Bhuda




No creais en lo que hayais escuchado; no creais en las tradiciones por el hecho de que hayan sido seguidas durante generaciones ; no creais por que así lo afirmen los sabios de la antigüedad; no creais en conjeturas; no creais, simplemente, por seguir la autoridad de vuestros maestros y ancianos. Aceptad y creed tan sólo aquello que, tras la debida observación y análisis, se muestre de acuerdo con el sentido común, que conduzca al bien y que sea beneficio para vosotros mismos y para los demás.


¿Por qué no podemos disfrutar de una relación original con el Universo? ¿Por qué no tenemos una poesía y una filosofía basadas en la intuición y no en la tradición, o una religión que no sea la historia de otros sino que se revele directamente a cada uno de nosotros?

"El Dia Perdido"






Unos astrofísicos se encontraban calculando la posición de los principales cuerpos de nuestro sistema solar, cuando tropezaron con una insólita anomalía, cósmica. Realizaban sus cálculos con la intenció, de diseñar las futuras trayectorias de satélites y sondas espaciales y evitar así choques imprevistos contra cuerpos celestes... Sin embargo algo falló en los ordenadores. Estos, cuenta Hill se detuvieron bruscamente, como si hubieran detectado algún error de calculo considerable. Al principio nadie encontró una explicación lógica a aquel comportamiento hasta que I.B.M determinó la causa del fallo de cálculo: inexplicablemente al pasado del cosmos le faltaba un dïa. "Alguien" o "Algo" había robado veinticuatro horas al tiempo universal, y ese "hueco" impedía proseguir con los cálculos. ¿Un dia de menos? el enigma estaba servido.




miércoles, 16 de abril de 2008

Amistad.









Mi agradecimiento en primer lugar a la Madre Tierra, que continuamente nos está facilitando sus átomos e inteligencia vital para formar estos cuerpos que permiten hospedar a la conciencia.






A todos mis maestros pasados presentes y futuros.






A todos mis amigos por la paciencia depositada conmigo, incluidos todos mis amigos animales llamados " irracionales", y a mi familia a la que quiero un montón.